Macri , en un débil momento

Siembra dudas en Cambiemos

En la navegación hay un punto clave: atravesar las olas cercanas a la orilla -de traslación-, para poder ingresar definitivamente al mar. Para los que no tenemos un gomón ni un yate, la imagen es la de la película "El náufrago", cuando Tom Hanks finalmente logra abandonar la isla, ayudado por el viento, en una improvisada balsa de madera.   El año electoral, hasta ahora, no le permitió al oficialismo nacional poder romper esa barrera y salir al mar abierto. Cada paso por las urnas significó otro golpe de las olas que lo devuelven a la orilla, al punto de largada, al cero en el haber propio. En la Casa Rosada, sin embargo, no esperaban un escenario muy diferente.   Con excepciones puntuales que marcan que la crisis todavía no tocó fondo, que "lo peor" no pasó, los conductores de la estrategia electoral asumían que la primera parte del año estaba perdida. A lo sumo, aspirar a repuntar en la segunda parte, de la mano de la reactivación que hoy es incierta.   "El único objetivo es que gane Macri, todo el resto se puede perder", aseguraban sumando temor y malestar entre sus propios candidatos, abandonados a hacer campaña sin respaldo -político ni económico-, ni expectativas para ofrecer a sus electorados. La seguidilla de derrotas, que estiman continuará al menos hasta las PASO de Mendoza (previstas para el 9 de junio), tendría nuevas paradas antes en Santa Fe, San Luis, Córdoba, La Pampa y San Juan, todos distritos a considerar para la batalla nacional.   El problema, además de la incertidumbre que genera en el exterior, es que dentro del propio espacio se puso en duda el camino. Así como en la economía se repitió durante meses que "este es el único camino" para salir de la crisis, y finalmente se dio un giro de 180 grados hacia el control de precios, en la política la certeza de "Macri es el candidato de Cambiemos", también parece entrar en crisis.   Los reclamos de distintos sectores para "oxigenar" la figura de Cambiemos no cesaron jamás. Algunos, incluso, hablan de la "línea roja", ese "punto de no retorno", donde se deberá tomar una decisión. Encuesta en mano, y con la verdad sobre la mesa. O se cambia o se pierde. Si hay esperanza, Macri intentará superar las olas para, finalmente, volver a navegar en un mar de tranquilidad.   Gabriel Calisto - Fuente : Diario Crónica

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