Macri , pidió remarla un poco más

Del "sí se puede" al "no se puede"

"Su se puede. Se puede vivir mejor”. Mauricio Macri “la canchereó”. Derrochó confianza. “La inflación es la demostración de la incapacidad para gobernar”, dijo en campaña. La pobreza “es el punto de partida sobre el cual quiero y acepto ser evaluado como Presidente”, arremetió cuando publicó cifras del 2016.   Pero pasaron cosas. El optimismo que caracterizó al PRO y que fue su leit motiv de campaña y gestión, con globos y bailes, sigue con vida en los límites de la Casa Rosada. Fuera de ahí, ya no. Mutó en desánimo, tristeza o enojo, según quién lo cuente. Incluso entre las filas del oficialismo. Incluso entre funcionarios macristas.   Ese enojo es compartido por el propio Macri. “Estoy caliente con la mentira de los que proponen un atajo", dijo ante sus funcionarios y apuntó contra los que "proponen una solución mágica" y pidió "remarla un poco más, sin llorarla".   No fue solamente una crítica a la oposición, sino un mensaje directo a los votantes que este año deberán decidir si le otorgan otros cuatro años al frente del mando del país. Lo que dijo con otras palabras fue lo mismo que lleva meses asegurando públicamente: que no hay otro camino, que para llegar a aquella tierra prometida de inflación de un dígito, pobreza cero y unidad de los argentinos primero hay que pagar el costo, que viene demostrando ser cada vez más alto.   El mensaje del presidente es que “no se puede” vivir mejor. Como con las tarifas. “Es lo que sale y hay que pagarlo, no queda otra” rezonga cuando le critican los aumentos. O el ajuste impuesto con el acuerdo del FMI: “ya no podemos vivir de prestado”, que es exactamente lo que estamos haciendo.   De ahí que su enojo no sea exclusivamente por los pésimos datos que la economía sigue arrojando y jaquean sus chances de reelección, sino principalmente con aquellos que -como él cuatro años atrás- aseguran que todo puede ser mejor, siempre y cuando la conducción no quede en Cambiemos. “Sí se puede” gritan hoy al unísono Lavagna, Massa y hasta el silencio de Cristina Kirchner.   Macri ve cómo la oposición juega el mismo juego en el que él fue figura. El trabajo de Macri presidente es convencer a todos que el Macri candidato 2015 ya no puede ser.   Mientras la oposición hace suyo aquel viejo lema del "sí se puede". Prometer una alternativa donde el ajuste no sea la norma. Un país donde perder el laburo no sea un temor permanente. Con inflación de un dígito.   Gabriel Calisto - Fuente : Diario Crónica

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