Miembros de las tres fuerzas que componen Cambiemos elaboraron un informe de gestión de estos tres años, con los "logros" para defender durante la campaña y argumentos para explicar la crisis

Cambiemos preparó un balance para explicar en campaña sus "logros"

Cambiemos presentó un balance de gestión, denominado “Tres años de gobierno, qué encontramos, qué hicimos y desafíos pendientes”, que a la postre resultará una suerte de manual de campaña para los candidatos oficiales en medio del malhumor por la crisis económica.

En su diseño participaron funcionarios de Jefatura de Gabinete, legisladores de Coalición Cívica, como “Maxi” Ferraro, y referentes radicales de la Fundación Alem, que definieron 6 ejes para contar “los logros” del gobierno: cultura democrática, seguridad ciudadana, integración inteligente al mundo, economía para crecer, desarrollo humano e infraestructura y energía.   El texto, que fue publicado en la web de Cambiemos y tiene 360 páginas, servirá para la plataforma electoral que el Ejecutivo presentará en junio con los frentes electorales y, un poco antes, a fines de mayo, durante la convención que prevé realizar la UCR.     Para el subsecretario de Comunicación Estratégica, Hernán Iglesias Illa, que fue uno de los redactores del trabajo desde Casa Rosada, las ideas fuerza del informe de gestión son “un avance en la calidad democrática, la independencia de poderes, una cultura de poder al servicio del ciudadano y sentar las bases para una economía racional similar a la que tienen los países vecinos”.   Al ser consultado por este diario sobre si a la postre resultará un manual de campaña, el funcionario de Jefatura concedió que “es un balance de gestión que sí puede ser usado, por ejemplo por un diputado del Chaco, para defender la gestión nacional”.   Al momento de explicar la crisis económica actual, el trabajo sostiene que “en 2018, una serie de shocks imprevistos (la sequía más grande en medio siglo y la salida de capitales de los mercados emergentes, especialmente) expusieron las vulnerabilidades de nuestra economía que se vieron reflejadas en el salto del tipo de cambio”.   Cuando este diario quiso saber si no había autocrítica por no poner topes a la salida de capitales golondrinas que favorecieron la presión sobre el dólar, dijo: “Ahora el Banco Central puso algunos condicionamientos (para la salida), pero creemos en el ingreso de capitales. El problema es que Argentina tiene un mercado de capitales muy chico. La autocrítica que hacemos es haber intentado bajar tan rápido la inflación cuando en países vecinos demoró 9 años o 10 años. Acá demoraremos 8 años en llegar a un dígito”.   El funcionario atribuyó el 47,6 por ciento de inflación del año pasado a la fuerte devaluación que causó la corrida cambiaria y se hizo cargo “en la suba de regulados”, es decir, en los efectos de las subas de las tarifas de servicios públicos sobre el IPC.   De hecho, el informe de gestión remarca que el plan económico sigue siendo el mismo: “ordenar los desbalances económicos heredados -no sólo de la administración anterior- y sentar las bases para crecer de manera sostenida, con el propósito de disminuir la pobreza, el principal objetivo del gobierno”. La economía de hoy, a pesar de las dificultades de los últimos meses, es más sólida que la de 2015, porque tiene pilares estables donde apoyarse. Ya no hay controles de cambio, comenzamos un sendero gradual de baja del gasto y de los impuestos, llegaremos al equilibrio primario en 2019, el Banco Central ya no financia al Tesoro, tenemos tipo de cambio flotante y dimos vuelta la situación de la energía, que en 2015 era dramática, entre otros avances”.   El principal objetivo de gobierno, la disminución de la pobreza, pondrá a prueba la comunicación de la Rosada. En el Ejecutivo admiten que será más alta que la informada en septiembre sobre el primer semestre de 2018, que registró 27,3%. El 28 de marzo el Indec dará a conocer los índices de pobreza e indigencia sobre el segundo semestre del año pasado, en el pico de la crisis y la recesión, que seguramente dará un aumento. “Pero no llegará al 32,2%”, la primera medición del macrismo, arriesgó una calificada fuente gubernamental consultada.   En el oficialismo, admiten, que pese al citado “manual de buenas noticias”, existe “un nerviosismo en la gente por la inestabilidad del dólar”. Justamente el contenido del informe intentará ser un “background” para los candidatos para surfear la mala “foto económica” de hoy con las mejoras estructurales que el Ejecutivo afirma haber sentado las bases.

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