Los gremios estatales reclaman al gobierno la reapertura de paritarias y hasta se conforman con una recomposición salarial por el poder adquisitivo perdido en 2018, que superaría el 25%. Hablan de situación crítica

Estatales podrían impulsar en breve otro paro nacional

Frente a una inflación que no cede -el primer bimestre cerró en un 6,8% luego que el año pasado terminara en 47,6%- los gremios estatales reclaman al gobierno la reapertura de paritarias o bien una recomposición por el poder adquisitivo perdido en 2018, que superaría el 25%.

ATE fue la primera central sindical que en febrero pasado pidió una audiencia a Marcos Peña y al secretario de Modernización, Andrés Ibarra, para solicitar formalmente la reapertura de paritarias. Ante la falta de respuesta, realizó el 26 de ese mes un paro nacional y podría repetir la medida en las próximas semanas ante la frustrada convocatoria de la marcha por la Industria, el Trabajo y la Soberanía que iba a encabezar la CGT.   “Perdimos más 25% entre los acuerdos de UPCN y gobierno. Y si tomas hoy la inflación anualizada, da 52% en febrero. Queremos recuperar esta pérdida de los trabajadores antes de negociar la paritaria de este año”, indicó Hugo Godoy, titular de ATE.     Por su parte, la Asociación Gremial de Abogados del Estado (AGAE) calificó de “situación crítica” la merma de ingresos de los trabajadores estatales. La entidad, que tiene inscripción simple en Trabajo, no puede negociar paritarias y también depende de lo que acuerden los gremios mayoritarios.   “Desde febrero ‘18 a febrero ‘19, el salario estatal perdió su poder adquisitivo en el orden de un 26,3%; o sea, más de dos salarios y medio”, indicó Rubén Ramos, titular del gremio.   “Aún con las sumas fijas otorgadas constituyen paliativos transitorios que, si bien contribuyen a suavizar la caída del salario, encubren otro objetivo más trascendente que, al parecer, no es tenido en cuenta por los responsables principales de las negociaciones: una escala salarial digna”, argumentó el sindicalista. “Advertimos sobre los gravísimos perjuicios de estos acuerdos salariales sobre la calidad de vida de los trabajadores y sus familias”, agregó.   Durante el año 2018, los salarios estatales tuvieron tres incrementos -no acumulativos- del 3% en julio, 6% en agosto y 6% en septiembre. Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre, los empleados percibieron por única vez sumas fijas remunerativas y no bonificables de $2000, $4000 y $5000 respectivamente. En medio de la emergencia inflacionaria, antes de fin de año pasado se acordaron incrementos del 5% para enero y del 5% para febrero pasado.   En los gremios consideran que Nación podría adelantar sumas fijas a cuenta de la futura paritaria, que en teoría comenzaría a regir a partir de junio próximo, pero que sería discutida con bastante antelación. “En abril o mayo se podría dar algo a cuenta. Pero sí deberían negociarse mejores sumas que las del año pasado”, destacó Ramos.   En caso que el IPC de marzo informara niveles similares al primer bimestre del año, AGAE podría realizar una presentación en caso que la pérdida de poder adquisitivo superara el 33% en la comparación anualizada. “Hay jurisprudencia de la Corte Suprema que toda pérdida superior a ese porcentaje es confiscatoria”, analizó.   Por su parte, el sindicato de trabajadores del ANSES (SECASFPI), que conduce Carlos Ortega, volvió a exigir la reapertura de paritarias luego de denunciar “la pérdida abrupta de poder adquisitivo en el salario de los trabajadores” y anunció a raíz de esta situación el pago de un “bono de emergencia” por parte del gremio.   El gremialista contó que “el SECASFPI va a dar un bono de emergencia ante la desfavorable realidad que nos toca vivir, como ya hicimos el 24 de diciembre pasado. En el 2018, los trabajadores perdimos casi un 12% de poder adquisitivo, la caída más abrupta desde el 2001”, y agregó que “seguimos resistiendo los ataques de un gobierno que nos somete y nos empobrece a través del ajuste, la inflación y los tarifazos”.

Justamente el alza inflacionaria y la recesión también disparó conflictos sindicales en empresas como Fate y Femsa Coca Cola, donde las patronales incluso amenazaron y despidieron a delegados sindicales enrolados en la izquierda que defendían a los trabajadores.

Finalmente, desde UPCN aclararon que aun no entraron en la paritaria 2019, “pero vamos a pedir en una negociación que estamos entablando una recomposición por el desfasaje inflacionario 2018”.

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