Mauricio Macri y sus comparaciones

Comparar con lo que más conviene

El último lunes por la noche, el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, intentó llevar optimismo a los mercados y a la opinión pública en general, respecto de la situación cambiaria en la Argentina, luego de que en las últimas dos semanas se experimentara una suba en la cotización del dólar.   Dujovne se basó en que, desde septiembre último, cuando el gobierno y el Banco Central (BCRA) comenzaron a aplicar un régimen de meta de agregados monetarios, se logró "bajar la volatilidad", ya que "el dólar siempre estuvo muy cerca del límite inferior de banda cambiaria". El régimen apunta a la cantidad de dinero en una economía.   En este caso, se aplica un tope mensual al promedio del nivel diario de la base monetaria, que representa todo el dinero legal en circulación, sumado a las reservas de bancos en el BCRA.Claramente, si se compara con las crisis cambiarias de los meses previos a septiembre, que llevaron la cotización de la divisa estadounidense, primero de 18 a 28 pesos, y luego de 30 a casi 42, el panorama mejoró, pero la fragilidad de la situación se mantiene.   Este recurso al que echó mano el ministro no es nuevo ni exclusivo de Cambiemos. Cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner registraba números adversos sobre nivel de actividad, empleo y especialmente inflación -polémicas con las estadísticas del Indec, de entonces aparte-, la propia ex presidenta y varios de sus principales funcionarios salían a recordar cómo estaba el país en mayo de 2003 y, respecto de esa fecha, destacaban los aumentos salariales y de jubilaciones, etc., comparaciones todas que obviamente siempre les daban a favor.   Otro ex presidente, Carlos Menem, en cada momento complicado de su gestión se remitía a que había recibido "un país en llamas y con hiperinflación" en 1989, y así pueden seguir los ejemplos.   Posiblemente a eso mismo apostó el presidente Mauricio Macri allá por 2016, el día en que la UCA difundió que la pobreza en la Argentina oscilaba el 32 por ciento de la población. Lo tomó como un punto de partida y pidió que su gestión fuera evaluada por los resultados en la lucha por disminuir ese número, convencido de que la cifra iría bajando.   Hasta el primer trimestre de 2018, eso se iba dando. Luego se vino la "tormenta perfecta" y, con la inflación por las nubes, el índice subió al 33,6 por ciento y el propio Macri admitió que durante este año seguirá aumentando. Cosas que pasan...   Javier Carrodani - Fuente : Diario Crónica

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