Nueva manifestación en París

Mucho más que una pelea

Como todos los sábados de los últimos meses, los llamados “chalecos amarillos” volverán a manifestarse -con mayor o menor violencia- en las calles de París. Un movimiento que comenzó como protesta ante una medida del gobierno francés que subía el precio de los combustibles, y que -una vez que se dio marcha atrás con ese aumento- se transformó en una agrupación política que reclama en las calles por diversos motivos y que desea el final de la presidencia de Emmanuel Macron.   En los diarios del domingo seguramente se podrán ver las fotos de policías lanzando gases lacrimógenos y manifestantes con sus chalecos amarillos resistiendo, con el Arco del Triunfo de fondo. Pero lo que hay que tener en cuenta es que de fondo hay más, mucho más que una protesta por aumentos de precios. Los chalecos amarillos ponen en evidencia una fuerte lucha política que abarca a toda Europa y también llega a nuestras costas.   En el Viejo Continente muestra las crecientes tensiones entre fuerzas nacionalistas -en este caso de derecha- y las llamadas europeístas -que apuestan al fortalecimiento de la Unión Europea-, que van de la mano del declive de las fuerzas políticas dominantes en estos países en la segunda mitad del siglo XX, la socialdemocracia y los democristianos.   A nivel más global, la pelea entre nacionalistas y liberales. Esto ha llegado a tal punto que generó un conflicto diplomático entre Francia e Italia, dos pilares de la UE. El gobierno de derecha italiano viene criticando al francés por la política migratoria y acaba de recibir, en la persona del viceprimer ministro Luigi Di Maio, a una representación de los chalecos amarillos.   El gobierno de Macron respondió llamando a París a su embajador en Italia. La administración italiana les dio el apoyo a los chalecos amarillos en su intención de presentar candidatos en las elecciones al Parlamento Europeo. Esta diferencia también se nota en temas americanos, como la crisis venezolana. Mientras Francia forma parte de los países europeos que acaban de reconocer la presidencia temporaria de Juan Guaidó, Italia es la cabeza visible de quienes se resisten a hacerlo.   Así que cuando hoy se vea marchar a los chalecos amarillos, es importante saber que en ese hecho hay mucho más que un reclamo por el aumento del combustible. Es un conflicto político que recorre el mundo.    Jorge Cicuttin - Fuente : Diario Crónica

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