Tolerancia cero con la pedofilia

Tolerancia cero, Francisco está logrando su objetivo: desplegó la lucha contra los abusadores y profundizó la búsqueda de una iglesia unida, codo a codo, en la pelea contra la pedofilia. No le tiembla el pulso. Bergoglio ejerce el poder. Él actúa en consecuencia. Sin esquivarle al bulto encabezó, poniéndose al frente de la cadena de denuncias por abusos contra sacerdotes.   Fue atacado por un complot mediático, ante el cual nunca se rindió. Intentaron quebrarlo, embarrarlo valiéndose, miserablemente, de las denuncias de las víctimas, para tratar de presionarlo e involucrarlo. Se lo vio firme. No sólo recibió a las víctimas chilenas en su casa, citó a toda la jerarquía chilena, quienes de puro avergonzados (los 35 obispos) presentaron la renuncia.   En menos que canta un gallo, cuando conoció la responsabilidad del cardenal Theodore McCarrik en denuncias de abusos, lo despojó de sus privilegios. En todos los casos, sentenció que se entreguen a la Justicia y se preparen para la que les espera en la divina.   En febrero -del 21 al 24- convocó a todos los presidentes de las conferencias episcopales del mundo para tratar el tema. Prevenir para que esto no vuelva a suceder nunca más. A casi seis años de su pontificado, el padre Jorge Mario demuestra que tiene el toro por las astas. Nadie decide por él, quien es la autoridad final de la curia romana.   Es fundamental destacar que de nueve asesores cardenales (C9) quedaron seis. Apartó a tres, dos de los cuales con gravísimos cargos sobre sus espaldas por haber cubierto casos de abusos en sus países. Así borró de un plumazo a Francisco Errázuriz (Chile); George Pell (Australia) y Laurent Monsengwo Pasinya (Congo).   Ante este panorama, no hay dudas que el obispo argentino, Gustavo Zanchetta, a quien el Vaticano le inició una investigación por abuso sexual, corra el mismo destino. El procedimiento es el siguiente: investigación, apartamiento preventivo del cargo, tolerancia cero por parte de las autoridades en cuanto a sanciones eclesiásticas y puesta a disposición de la Justicia. Es palabra de Dios por justo y necesario.   Alicia Barrios - Fuente : Diario Crónica

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