Como es habitual en esta época del año, con el pasaje del invierno hacia la primavera llega la tormenta de Santa Rosa, fenómeno que recibe el nombre por el día de Santa Rosa de Lima, que se celebra cada 30 de agosto.

Mito y realidad del fenómeno que tiene a la Ciudad bajo el agua

El temporal de Santa Rosa o tormenta de Santa Rosa es un fenómeno climático que se produce entre la última semana de agosto y la primera de septiembre en el hemisferio austral, casi todos los años, y consiste básicamente en el desarrollo de fuertes lluvias y tormentas. Es decir, las que azotan por esta época del año a la Ciudad de Buenos Aires y alrededores.

La explicación científico - meteorológica de este fenómeno, que muchas veces incluye fuertes vientos, tormentas eléctricas y hasta la caída de granizo, indica que se produce por el choque de los primeros vientos cálidos (correspondientes a la cercanía del equinoccio de primavera, 22 o 23 de septiembre) con los vientos fríos, resabios del invierno que empieza a retirarse. Se trata de las primeras tormentas de épocas cálidas, y tiene características similares a las de cualquier tormenta.

Sin embargo, la creencia popular atribuye la responsabilidad a un hecho sobrenatural y considera que estas tormentas son mucho más severas que las de otra época del año. De hecho, el fenómeno recibe su nombre de esta explicación y no de la "oficial". Según relata la leyenda, los poderes místicos de Isabel Flores de Oliva o Santa Rosa de Lima, una domínica de origen español que se convirtió en patrona de la capital peruana, impidieron el ataque de piratas holandeses a la ciudad.

La historia cuenta que en 1915, Santa Rosa encabezó una plegaria masiva en una iglesia ante el posible ataque de los holandeses. Sin previo aviso, se desarrolló una intensa tormenta que les impidió acercarse hasta las costas y así Lima se salvó del ataque. Los más creyentes atribuyeron inmediatamente la tormenta a los poderes de la religiosa, quien a partir de entonces pasó a nombrar la tormenta que se desarrolla en coincidencia con el día de su festividad (30 de agosto).

Compartir

Comentarios