A 28 años de su desprendimiento, la Central de Trabajadores de la Argentina votó esta tarde su incorporación a la Confederación General del Trabajo

Alberto Fernández, Hugo Moyano y Máximo Kirchner vieron en primera fila la votación

Con el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, sentado en primera fila, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) conducida por Hugo Yasky anunció este jueves su incorporación a la Confederación General del Trabajo (CGT), a 28 años de su desprendimiento.   La central sindical deliberaró en el microestadio del club Lanús, con invitados como Hugo Moyano, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Palazzo, además de Fernández, quienes apoyaron la necesidad de aglutinar en la mayor medida posible al movimiento obrero para terminar con la dispersión que signó la vida sindical de las últimas décadas.   Antes de la votación, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, dijo: "Tenemos que recuperar la justicia social y el trabajo digno. Estamos en camino a recuperar, a través del voto popular, un gobierno surgido de la voluntad de nuestro pueblo. Fuimos capaces de la unidad, lo recuperamos."   "Fuimos capaces de construir la unidad porque hubo una mujer que vino y trabajó con nosotros, nada menos que Cristina Fernández de Kirchner", agregó el diputado nacional del Frente de Todos.   En otro pasaje de su discurso, Yasky elogió al candidato a presidente del peronismo: "Vamos a tener que trabajar muchísimo para reconstruir un país que va a quedar destruido. Por eso es un placer contar con Alberto Fernández acá. Hoy tenemos esta nueva oportunidad. Queremos a la Argentina de pie".   Antes de comenzar la votación a mano alzada, el sindicalista dijo: "Hay que votar esta moción con el cerebro y el corazón. Queremos aportarle apoyo a la lucha popular. Queremos iniciar el proceso de unificación con la CGT".   La división La escisión de la CTA comenzó a gestarse en 1989 cuando el sector de "los Gordos", agrupado en la corriente interna Movimiento Sindical Menem Presidente (MSMP) cobró fuerza en la CGT y con ayuda del gobierno de la época logró el desplazamiento en la conducción de Saúl Ubaldini, que resistía al disciplinamiento de la central gremial detrás de las políticas económicas que impulsaba el presidente riojano.   El primer secretario general fue el estatal Víctor De Gennaro y lo sucedió el docente Yasky, quien alineó a la CTA a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.   Esta situación detonó la fractura de la central y la creación de la CTA Autónoma, bajo la conducción de Pablo Micheli, que mantuvo una postura crítica del kirchnerismo.   La resistencia al gobierno de Mauricio Macri volvió a juntar a Yasky y Micheli en un mismo frente sindical y ahora ambos apoyan la candidatura presidencial de Fernández.   Sin embargo, el dirigente estatal aclaró que, por ahora, no acompañará la disolución de la CTA en la CGT hasta que no haya garantías de que la conducción no recaerá en "Los Gordos".   "Estamos de acuerdo con la unidad pero no con amontonar, no nos convence que (el actual secretario general de la CGT Héctor) Daer fuera el que quede bien parado y termine conduciendo este proceso de unificación", resaltó Micheli en diálogo con AM 530.   "Los Gordos le allanaron el camino a Macri en los últimos tiempos. Ahora porque están cerca de Alberto (Fernández) y Cristina dejaron de ser funcionales a Macri, pero nosotros no nos olvidamos", avisó.

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