A horas de jugar el partido en Brasil por la Copa, el ciclo de Almirón en Boedo parece estar cerca de su final. ¿Será su última función?

Colgado de una Palmeiras

No da para más, algo se rompió aunque nadie lo acepte. La continuidad de Jorge Almirón en San Lorenzo pende de un hilo que amenaza con cortarse más temprano que tarde. De hecho, el partido de mañana (ante Palmeiras, en Brasil, por la última fecha del Grupo F de la Libertadores) puede llegar a ser el último de su ciclo.

Cuando allá por principios de noviembre asumía para conducir al plantel, todo Boedo se llenó de ilusión. Más allá de los gustos futbolísticos, Almirón es un técnico cotizado, que venía de hacer un muy buen trabajo en Lanús y que hasta sonaba como candidato para la Selección Argentina. Incluso, generó revuelo el hecho de saber que su contrato con el CASLA tenía una cláusula de salida ante un llamado de Ezeiza… Hoy el presente es totalmente diferente. Almirón nunca consiguió encontrar un equipo ni funcionamiento. Es cierto que a principios de año (en los empates ante Huracán e Independiente y hasta en la derrota con Defensa) hubo un rendimiento que pintaba como un primer paso, pero todo se fue diluyendo. El equipo decreció en lugar de mejorar, sacando algunos partidos por la Copa nunca encontró el rumbo, y no hay argumentos para pensar que mejorará en el futuro.

A pesar de la tenencia de pelota y la salida desde el fondo, en ataque nunca tuvo cambio de ritmo, ni desequilibrio. Muchos de los refuerzos que llegaron no rindieron, ya sea por flojo nivel o poco tiempo de adaptación, y los que estaban desde antes son de los pocos que se salvan: Coloccini, Herrera (con tres tantos el goleador del ciclo junto con Blandi) y Barrios, quien reapareció en los últimos partidos luego de estar relegado desde el ciclo de Biaggio.

En los seis meses que lleva al frente del plantel, Almirón disputó 24 partidos, sólo ganó cuatro (tres por la Copa, logrando la clasificación a octavos, y solo uno por las competencias del ámbito local) y recibió 18 goles en contra. Una prueba más de que el balance general es negativo… En medio de un profundo silencio y a horas del partido en Brasil, en Boedo se olfatea a ciclo terminado. Desde el entorno de Almirón le aseguraron a Olé que no han tomado ninguna decisión, mientras que desde la CD tampoco dan nada por hecho pero hizo mucho ruido el reclamo de jerarquía luego de quedar afuera contra un equipo que terminó último y que está repleto de pibes como Argentinos. Matías Lammens viajará en estas horas a San Pablo para  acompañar a la delegación pero seguramente la charla con el técnico se dé a la vuelta. Hoy parece difícil pensar en Almirón al frente del equipo el próximo semestre...

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