En plena recesión, la Rosada sabe que no podrá darse el lujo de perder a ningún aliado para alcanzar la armonía deseada en 2019, por más insulso o indomable que sea.

Como sabe cualquier coalición de gobierno, el todo es más que la suma de sus partes. Por eso para el PRO, cuyos aliados aportan metáforas como la histórica defensa de la democracia y la búsqueda de la ética republicana, sus socios son esenciales a la hora de sostener el sinceramiento y la transparencia prometida por Cambiemos.   Si el radicalismo o la Coalición Cívica (CC) dudan en medio de la crisis, la fuerza de los amarillos no alcanza para sostener medidas antipáticas como compensar a las empresas de gas por la devaluación. A la vista quedó cierta debilidad esta semana, la primera de calma en mucho tiempo para el dólar, cuando el Ejecutivo debió volver una vez más sobre sus pasos.   A la marcha atrás con el cargo fijo del gas se suma la foto que se sacará este jueves el Presidente con la líder de la CC, Elisa Carrió, para neutralizar el estilo incendiario y las amenazas ("elige o cae") surgidas del cuestionamiento al uso de la prisión preventiva de un ex presidente que empezó a deslizar en clave electoral el gabinete nacional, entre otras internas.   Mauricio Macri habló con determinación por estos días sobre la necesidad de "pagar lo que vale" el gas. Su secretario de Energía, Javier Iguacel, defendió técnica y legalmente el inaudito decreto. El revuelo opositor fue inmediato; sin embargo todo se complicó cuando la UCR se manifestó públicamente en contra de la medida, ya considerada "inviable" judicialmente. Entonces ayer el jefe de Estado puso reversa a la resolución publicada hace cinco días.   Si la figura es débil, crece la atención en el Fondo. Es que en aparente segundo plano, está subyacente el FMI. El organismo que enviará los dólares para solventar el modelo económico apoya gran parte de su decisión en que el caudal político de Macri alcanza para enfrentar "los duros meses que vienen", donde las soluciones al malestar social no se encontrarán tan fácilmente como la marcha atrás.  

Florencia Golender - Fuente:Diario Crónica

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