Interrumpir el embarazo es contratar un asesino a sueldo

Las palabras fuertes del papa Francisco refiriéndose al quinto mandamiento. Hay algo en el interior de las personas que hace difícil hablar o escribir sobre el aborto, e impide que otros lo hagan. Es un tema molesto. Quizás porque se dan muchas razones para atacarlo o defenderlo, pero no nos detenemos a considerar su esencia. Me refiero al aborto provocado, eufemísticamente llamado "interrupción voluntaria del embarazo" o hasta "salud reproductiva".

El aborto es matar a un individuo de la especie humana, lo que no es progresista, es tan viejo como la humanidad. La única novedad es que ahora sabemos más genética -somos más culpables-. Hemos comenzado a destruir la sociedad por su base: la vida. Y no se trata de un tema religioso, es claramente la cultura del desecho de la que habla Francisco.

Aunque parezca brutal, tomo nota de unas palabras del arrepentido médico abortista Bernard Nathanson: se presentó a sí mismo como un asesino de masas. Con el desarrollo de la ecografía en la década de 1970, tuvo la oportunidad de observar un aborto en tiempo real.

Esto lo llevó a reconsiderar sus puntos de vista. Decía que el aborto es "el holocausto más atroz en la historia de Estados Unidos". "Soy el responsable de la muerte de 75.000 niños inocentes", aseguró. El primer derecho es el derecho a la vida, ninguno está por encima.

Cuanto le afecta es prioritario y limitarlo es negar que todos lo tengan, también los que nacen con malformaciones graves -y son muchas veces la alegría de las familias-. Por supuesto no puede depender de la decisión de la madre. Hay convicciones que no necesitan subvenciones ni dependen de la moda.

No es que el aborto sea una película de buenos y malos, porque no se puede juzgar a las personas sin conocerlas. No juzgo a nadie, ni condeno a nadie, pero el aborto, en sí mismo, es malo. Que haga cada uno lo que quiera con su conciencia: ¿Puede tener derecho a quitar la vida? ¿Y por qué no a robar, violar, extorsionar, mentir a un tribunal o defraudar? ¿Puede ser un derecho matar al ser más inocente en el que debía ser su lugar más seguro?

Muchos luchan por un aborto sin razones, sólo algunas sentimentales o políticas.

Aldo Godino - Fuente:Diario Crónica

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