Santiago Nasif dejó su cargo tras hacer una denuncia penal y pedir seguridad.

Tras amenazas de muerte contra él y su familia, renunció el interventor del Consejo Escolar de Moreno.

Santiago Nasif, el interventor del Consejo Escolar de Moreno, denunció amenazas de muerte contra él y su familia y presentó su renuncia indeclinable al cargo. Todo a diez días de la explosión en la Primaria N° 49 de Moreno que dejó dos muertos. 

"Tuve que realizar una denuncia penal ante la Fiscalía de turno para pedir protección para mi familia debido a las constantes amenazas que recibimos tanto yo como mi esposa e hijo, es por ello que debo proteger a mi familia y no puedo seguir adelante con la tarea encomendada", escribió en su dimisión, dirigida a Gabriel Zinny, Director General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires.

En su carta de renuncia, también se refirió a la trágica explosión en la escuela. "Me he puesto a disposición de la Justicia para aclarar los hechos y mi gestión respecto a esa escuela en particular donde se produjo el luctuoso hecho, y la responsabilidad que pueda caber como Avocador a cargo de Consejo Escolar", sostuvo. 

La semana pasada se había dado a conocer una nota dirigida a Nasif escrita a mano por Sandra Calamano, la vicedirectora de la escuela que murió el miércoles 1° a la mañana, cuando estaba preparando el desayuno para los chicos que estaban por ingresar a clases.

"Quiero con esta decisión, hacer un aporte más a calmar los ánimos de la comunidad y darle a usted y la señora Gobernadora la posibilidad de nombrar un nuevo Avocador y restablecer el orden y la calma en el distrito", dijo. 

La renuncia del interventor del Consejo Escolar

La renuncia del interventor del Consejo Escolar

La nueva interventora sería Ana Karina Politi, que anteriormente se desempeñó como presidenta del Consejo Escolar del municipio de Malvinas Argentinas. 

Amenazas de muerte

​En la denuncia que Nasif presentó ante la Justicia detalló el sinnumero de amenazas de muerte que recibió tanto él como su familia después de la explosión y lo vinculó, además, a las propias investigaciones que impulsó desde su cargo contra parte de la comunidad educativa de Moreno.

El ahora renunciado consejero enumero sus denuncias penales contra casi todos los ex Consejeros Escolares y contra tres empresas proveedoras de alimentos, así como otras ampliaciones en causas que estaban para archivar donde se otorgaban licencias y se sumaba puntaje a los candidatos a auxiliares y auxiliares en actividad con títulos apócrifos.

"Dichas denuncias a la fecha han dejado ocho personas indagadas, y en poco tiempo habrá mas indagatorias y procesamiento por los delitos cometidos por estas personas", marcó en su presentación judicial y dijo que  me trajeron enemistad con una parte importante de la comunidad educativa del distrito, pues les llevaron la idea que era una persecución ideológica".

En ese sentido, señaló que aquellas imputaciones representaron "el compromiso de mi persona con el estado provincial y con la comunidad educativa que fue defraudada por personas inescrupulosas". 

Toda esa situación se agravó tras la explosión en el colegio. A partir de entonces, comenzaron a recibir amenazas a través de redes sociales como "Hay que prenderle fuego la camioneta" y "Hay que quemarle la casa". 

Nasif dio un detalle preciso de las amenazas: 

-"Publicaron en redes sociales mi domicilios".

-"Recibo llamadas de números sin identificación en cualquier momento del día con mensajes aterradores".

-Que una persona le diga a mi hijo: 'dónde esta escondido tu padre'".

-"A mi hija le llega una captura de pantalla donde se observa que publican el domicilio de nuestra casa".

-"Familiares y amigos nos manifiestan su preocupación por los comentarios violentos que escuchan por los medios y las redes". 

"Podrá apreciar el Señor Fiscal que mi familia se encuentra atemorizada, con ataques de pánico y solicitándome que abandone todo y los proteja de las amenazas que reciben continuamente; pues temen por sus vidas y la mía", escribió en la denuncia.

La carta de Vidal

En la carta, la docente daba cuenta de los problemas con el gas que tenían desde hacía varios meses en la Primaria.

El jueves 9 de agosto, al cumplirse una semana de la tragedia, la gobernadora María Eugenia Vidal publicó una carta en Facebook en la que denunció que la plata para arreglar las escuelas había sido usada por el intendente kirchnerista Walter Festa para pagar sueldos.

"El intendente recibió, en lo que va de la gestión, $275 millones del Fondo Educativo. Lamentablemente el 80% de ese dinero no fue destinado al arreglo de las escuelas sino a pagar sueldos de los empleados municipales", escribió la gobernadora, quien además lamentó la "utilización política" de lo sucedido en Moreno. 

Al comunicar su decisión de suspender las clases, el sábado 4 los directores de jardines, primarias y secundarias de Moreno habían pedido en uno de los 16 puntos de su comunicado que el Consejo Escolar dejara de estar intervenido y que asumieran las autoridades que ganaron en las elecciones legislativas de 2017, en las que a nivel local se impuso Unidad Ciudadana.

Una semana después, los directores de todas las escuelas volvieron a reunirse y definieron que mantendrán las escuelas cerradas mientras avanzan con la revisión de los 275 edificios escolares del distrito, al tiempo que garantizaron que seguirán dándoles actividades a los chicos para que no pierdan el año. 

Por la explosión en la Primaria, además de la vicedirectora murió el auxiliar Rubén Rodríguez. Los dos habían ido temprano para abrir la escuela y preparar la copa de leche para los alumnos. La tragedia ocurrió entre las 7.20 y 7.40 en la sala de profesores del colegio, que está ubicado en el barrio San Carlos. Por el fuerte impacto, el cuerpo de la docente terminó en el patio de la casa de un vecino que está en frente de la escuela. 

El sábado siguiente a la explosión, los directores decidieron suspender las clases en todas las escuelas. Afirmaron que continuarían con la medida hasta que las autoridades provinciales se encargaran de inspeccionar los edificios y garantizar que sean seguros.

Durante la semana, inspeccionaron más de la mitad de los establecimientos y en "casi todos", según informaron directores de escuela de la zona, tuvieron que cortar el gas por pérdidas en la red. Por ahora, la mayoría de los colegios continúa con el plan de no abrir las aulas. De todos modos, están trabajando para continuar con las actividades pedagógicas. 

Los directores remarcan que todos los días están en la puerta de las escuelas y reparten tareas entre los alumnos. "Les entregamos cuadernillos, hacen las actividades y se las corregimos, para luego darles indicaciones de cómo seguir en nuevos trabajos", explicó un director.

Por otro lado informaron que durante estos días los comedores escolares no funcionaron, porque no recibieron las viandas que habían solicitado para entregarlas junto a la tarea, por lo cual ese servicio no se pudo prestar. Sólo funciona en la Primaria 49, donde ocurrió la tragedia.  

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