En los últimos días varios casos se han conocido de choques y atropellamientos con víctimas.

En Hudson, provincia de Buenos Aires dos peatones que circulaban  por la colectora fueron arrollados  por un vehículo conducido por un policía que se dio a la fuga. Argumentó que se quedó dormido, algo que deberá ser probado por los peritajes.

     Dos choques fatales sucedieron durante la pasada Semana Santa en la provincia de Entre Ríos. Uno en la ruta 14, en la madrugada del jueves, en el que la conductora perdió el control del auto y se cruzó al carril contrario de la autovía  en cercanías de Federación (Entre Ríos) donde chocó de frente con su camioneta Renault Kangoo  a un micro de la empresa Expreso Paraguayo. (TELAM). Los seis  miembros de su familia que la acompañaban murieron en el acto y los dos conductores resultaron heridos. Por otro lado, en la ruta 12 el conductor de un Renault Sandero, de 41 años,  murió al cruzarse al carril contrario de la autovía y chocar de frente con otro vehículo en el que viajaban 5 estudiantes los que resultaron con heridas  de gravedad, muriendo, días después, uno de ellos.

     Todos los casos deberán investigarse, sin embargo, la sospecha de que los conductores pudieran haberse adormilado es altamente probable.

     La fatiga afecta seriamente al conductor. De acuerdo a estudios internacionales, del 20 al 30 %  de los accidentes graves está relacionado con la somnolencia y/o fatiga. La tarea de conducir requiere de concentración y un estado de alerta y atención permanentes. Al conducir cansado o con sueño la atención se dispersa, se hacen más lentas las reacciones y se altera la capacidad de juzgamiento de las situaciones. Ante un peligro, no se reacciona con rapidez y el riesgo de accidente aumenta. Se debe evitar conducir cansado o con sueño, tanto de noche como durante el día.

Compartir

Notas Relacionadas

Comentarios