El gobierno de Nicolás Maduro refuerza el racionamiento de combustible.

Las severas restricciones en el suministro interno de combustible que impuso el gobierno de Nicolás Maduro en al menos cinco estados venezolanos concita día a día más quejas. Ahora es el turno de los expertos, quienes afirman que la medida responde a la “destrucción masiva” de la industria petrolera.

La orden emitida el pasado 24 afecta a los estados Barinas, Portuguesa, Apure, Lara y Cojedes, al oeste del país. El gobierno limitó la venta de gasolina una vez por semana a 35 litros por automóvil, 350 para camiones y a cinco litros por motocicleta en esos distritos. Según el Ministerio de Petróleo, la medida busca rescatar el “equilibrio” de mercado en el país con las mayores reservas de petróleo, pero los analistas del área desechan esas razones.

Para José Toro Hardy, experto petrolero, el racionamiento que se va extender poco a poco al resto del país demuestra la debacle de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que comenzó en 2002-2003 con el despido de 20 mil trabajadores que tenían conocimiento de la actividad del sector y con la politización de la petrolera por parte del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).

“El gobierno siempre tratará de que el problema llegue lo menos posible a Caracas porque es el centro político, pero esta situación se va ir extendiendo poco a poco porque sencillamente la demanda está, después de haber caído dramáticamente, en unos 220 mil barriles diarios”, expresó en diálogo con ANSA.

Explicó que, de las 87 plantas que integran el complejo refinador de Paraguaná -el mayor de Venezuela-, solo 7 están operativas y que las refinerías de Amuay (la más grande) y Cardón solamente están produciendo 50 mil barriles de gasolina cruda, por lo que el resto tiene que ser importado. “Esa gasolina tiene que ser tratada con componentes importados porque ya nuestras refinerías no están produciendo esos componentes y el problema es que el déficit en el flujo de caja general de PDVSA es muy alto y la carencia de divisas también es muy alta”, comentó. Además recordó que “a la hora de importar los transportistas exigen que el flete se les pague por anticipado porque PDVSA está en un proceso de default selectivo y no tiene crédito”.

Según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción de la compañía estatal, que genera al fisco más del 90 % de sus divisas, bajó en octubre por primera vez en 28 años de los 2 millones de barriles diarios. En sus mejores épocas superaba los tres millones.

Desde hace varios días, una fuerte crisis de falta de gasolina se registra en gran parte del país y varias estaciones de servicio han tenido que cerrar porque no hay combustible, mientras los usuarios hacen kilométricas filas para surtir sus vehículos.

En Venezuela el litro de gasolina de 91 octanos cuesta 1 bolívar (menos de 0,0003 dólares a la tasa de cambio oficial de referencia), y el de 95 octanos vale 6 bolívares (0,0017 dólares), mientras que en Colombia el precio promedio del litro de gasolina es de 0,74 céntimos de dólar. Es decir, con menos de lo que vale un café se puede llenar el tanque en Caracas.

El gobierno, que suele atribuir la escasez de gasolina al contrabando que se genera en la frontera binacional, recientemente informó que las fallas en el despacho responden a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la empresa y funcionarios del gobierno de Maduro.

Compartir

Comentarios